29 de marzo: La visión actual de la juventud combatiente

 

El 29 de marzo es el día del joven combatiente, donde se conmemora la muerte de Eduardo y Rafael Vergara Toledo, Mauricio Maigrett y Paulina Aguirre, jóvenes entre 18 y 20 años que lucharon contra la dictadura militar de Pinochet en Chile. En este contexto, tres organizaciones nos relatan qué significa para ellos recordar este día y cómo se expresa en su trabajo cotidiano la lucha de nuestros compañeros y compañeras.

FERP- Frente Estudiantes revolucionarios

“Para nosotros el día del joven combatiente, primero, es una conmemoración y también una expresión de lucha del pueblo que se rebela ante un sistema sumamente injusto, dispuesto asesinar aquellos que se levantan frente a este sistema de opresión. Justamente esta conmemoración que recae en recordar a cuatro jóvenes: Eduardo Vergara Toledo, Rafael Vergara Toledo, Paula Aguirre y a Mauricio Maigret, jóvenes militantes revolucionarios quienes en acciones armadas cayeron heroicamente buscando la revolución y liberación para el pueblo.

Nosotros sentimos que este día se ha masificado de tal forma en que la lucha de clases se expresa en protesta, barricadas en las poblaciones, en acciones combativas y también culturales en las universidades o liceos. A pesar de sus pros y sus contras, en términos organizativos, es una fecha que es sumamente importante conmemorar.

En los años 80’s, las organizaciones revolucionarias, muchas de ellas  buscaban organizar a las masas empuñando armas, porque había un contexto de tanto odio a la junta militar fascista, hacia Pinochet y todo lo que representaba, es que los pobladores se volcaban a la lucha revolucionaria, y por supuesto ejerciendo la violencia revolucionaria. Pero ¿Qué paso?  La falsa democracia a principio de los 90’s y también con la operación de exterminio las organizaciones armadas, es que el viejo estado empieza una política no solamente de represión, sino de propaganda para despolitizar a los movimientos. Como el día del joven combatiente, al día del “joven delincuente”, poner a masas contra masas. Todo esto, en un contexto en que ya no había organización potente que les explicara a los pobladores la importancia de este día.

La violencia va a seguir ocurriendo le guste a quien le guste, darle una dirección, que tenga un camino realmente de liberación para el pueblo y que no solamente sea una especie de deporte para vivir la emoción del momento. A lo mejor hay muchos jóvenes que se vuelcan a la protesta violenta por eso, entonces, a falta de organización, ese vacío se lo toman los narcotraficantes para probar sus armas o incluso organizaciones fascistas para hacer otro tipo de acciones. Ahí está nuestro deber, dotar de contenido político esta fecha, pero también entender el rol que tiene la protesta violenta en la ciudad, que también es una escuela de combate y así también se debiese entender estas fechas en donde el pueblo aprenda más y mejores formas de lucha para las próximas fechas que vengan más adelante. Si hoy día son protestas barriales, controles territoriales, el día de mañana van a ser mas elevadas, una revolución no es algo que se hace de forma pacífica, una clase derroca a otra mediante la violencia y en ese sentido hay que prepararse, aprender a combatir y eso se hace las 24 horas, los 365 días del año.

Es importante explicar aun más la necesidad de que las transformaciones sociales solo se pueden lograr con violencia, pero no se logra de la misma forma o método con la misma persona. Ante eso, he visto que hay compañeros que a veces ven el ejercicio de la violencia como un deporte, y ante eso, se empeñan mucho en ejercerla de forma deslumbrante o más mediática sin entender o sin realmente saber, si los vecinos, tus compañeros de universidad o liceo también están dispuesto a estar ahí a combatir. Y ¿Cómo logramos eso? Con un trabajo que es más lento, de movilización, de organización y de politización de las masas. Es difícil, es complicao’, porque sabemos que hay todo un aparataje que viene a difamar no solo el joven combatiente, sino cualquier tipo de lucha y peor aún si es violenta. Como organización por supuesto nos hacemos parte de una autocrítica bien amplia, primero que todo nuestro pueblo tiene falta de organización que logre unirlo completamente, ya sea del norte, del centro, del sur, de esta franja que se llama Chile. Partiendo por eso, ahí hay un problema que tenemos que resolver (…) y para eso falta que más compañeros y compañeras asuman la responsabilidad y la tarea de comprometerse en la lucha, incluso estando dispuesto a dar la vida. Porque mientras seamos pocos entendiendo esa cuestión, mientras seamos pocos los que estamos dispuesto a estar la vida, pocos van a ser los que están dispuesto a darlo todo, como lo hicieron los hermanos Vergara, Paulina Aguirre y Mauricio Maigret, entonces la autocrítica también es elevar nuestra disposición, a elevar nuestra consciencia, nuestra capacidad de combate y de demostrarle al pueblo que tenemos un camino y que a pesar de toda la propaganda que hay en contra, el día del joven combatiente y el 11 de septiembre van a seguir ocurriendo, pero que el día de mañana ojalá sea más elevado, y que no sea un día donde se destapa la olla de presión, donde la gente sale a descargar su rabia y al día siguiente todo siga igual, sino que sean días que después se transformen en jornadas de protestas , y el día de mañana en las ciudades hayan insurrecciones acompañado de lucha armada.”

Escuelita popular Aracely Romo

“Para nosotros el día del joven combatiente en sí nos impulsa a darle un sentido al tema de la juventud combativa y a cómo entendemos nosotros el rol de jóvenes pobladores, que nos organizamos sin miedo. Y claro, no tenemos miedo a hablar de política, porque no entendemos la política como ellos. Nosotros no estamos ni ahí con su política. Lo que sí queremos hacer, es cambiar nuestra realidad, es ahí donde nos asumimos como jóvenes combatientes. Apostamos a que ya no solo sea un grupito de cinco cabros locos, sino que sean los jóvenes de la población los que tienen que combatir día a día pa’ cambiar esto, organizándose, copando los espacios y no comprándole a nadie.

Si bien en cierto, el día del joven combatiente es una fecha en que hay recordar y conmemorar, tampoco nos centramos en la muerte, nos centramos en los desafiaos que hay que asumir como juventud pobladora, que los cabros se metan en la población y empiecen a pensar su vida, empiecen a darse cuenta que la vida que vivimos a diario no es la mejor, ni tampoco es la única. Que los vecinos se estén pescando a balazos, qué desde chico veai el tráfico de pasta base a diario no debe ser lo único, es la cotidianidad de la pobla, la gente sale y ve que un loco este drogado ya lo naturalizan. La gente lo ve como normal, la idea es que no po. Podemos hacer otras cosas, que los niños salgan y puedan verse con otras herramientas y digan: ya po loco, yo quiero hacer algo por mi población. Hay mucha gente que sale de aquí y se va a otros lados a vivir, y se olvida de acá. Yo salí de la pobla, de la Caro, pero salí, salí. ¿Nosotros porque tenemos que salir? Son ellos los que tienen que salir po loco, son ellos los que le andan pegando a las mujeres, los que andan vendiendo droga, y también tienen que salir de nuestras vidas y no solo a nivel de población, tienen que salir a nivel de pobre también. Los locos que hacen que no nos podamos atender de manera digna en nuestros consultorios, que tengamos que endeudarnos pa vivir, porque estamos viviendo hacinados, en casas terribles precarias, o pa estudiar también po weón. A nosotros se nos ha negado todo desde siempre, y nosotros queremos que los vecinos de la población también se den cuenta de lo que se nos ha negado, no tiene porque ser así. Y si nosotros, no lo tomamos con nuestras manos, y si no empezamos hacer cosas desde ya, vamos a seguir perdiendo y nosotros no queremos perder. Aparte, la población está organizada de cierta manera para que los cabros se aburran, no hayan áreas verdes, no hay lugares donde los cabros se puedan recrear, entonces ¿Qué te impone la población? Te aburre, ¿entonces que hacen los cabros? se meten a robar, se ponen a fumar y son cosas que hay que ponerse a pensar.

Esto es una jugada de la democracia, la democracia y la alegría que nunca llegó. Nos desarticuló como pobres de la ciudad, nos mandó pa la casa y nos encarceló. Fue toda la maquinaria que se vivió en los 90’ y nos dejó en la nada. Entonces, claro el día del joven combatiente empieza a perder masividad y aceptación de la gente, por una ofensiva por parte de los poderosos desde múltiples frentes. “La democracia ya llegó, hay que dejar esto de la olla común, hay que dejar de salir a la calle para exigir nuestras cosas, ya llegó la democracia”. También metieron la droga, que es una jugada de los poderosos y así se perdió mucha fuerza como población.

Es cierto que nos dieron un golpe y que la perdida de masividad y aceptación del joven combatiente va por una máquina democrática contra la memoria y contra cualquier atipo de exigir dignidad. Si, es cierto, pero debemos ser autocríticos, algo estamos haciendo mal. Creemos que falta educar a la gente, acercar a nosotros la información, las vivencias del joven combatiente, aquí por ejemplo nadie sabe que la Aracely murió y era de acá po. Además, influye también como nos hemos movilizado los organizados, terminamos alejando en vez de acercando las propuestas y las maneras de mirar las cosas que tenemos nosotros. Por medio de palabras muy rebuscadas, de convocatoria que no le hacen sentido a la gente, y un poco de soberbia por parte de los organizados. Nosotros no tenemos que olvidar, de que nosotros somos igual de pobladores que nuestros vecinos y que las cosas no la hacemos entre todos no nos van a resultar. Y de ahí que nos tratemos de parar con humildad y de frente, ni más arriba y ni más abajo que los vecinos y ver que hacemos. Que instancias sacamos en conjunto. Pero sin el clientelismo igual que los agentes que apuestan por las elecciones: “yo le vengo a ofrecer esto, elíjame a mi” No po, Hagamos esto vecino, solucionémoslo. Creemos que desde la institucionalidad esto no nos va a resultar. Han estado tanto año cagándonos, sacándonos plata, haciendo tantas leyes que lo único que hacen es tirarnos pa atrás, así que yo creo que nosotros tenemos que hacerlo, ¿o no vecino? Vamos po, ¿prendieron? Bacán.

El día del joven combatiente es algo íconico, sobre el destino que les tocó vivir a un grupo de compañeros que aceptaron las consecuencias de la lucha frontal y de querer más, mejores cosas para su vida como pobladores. Nosotros como Escuelita Aracely Romo, pensamos que el concepto de juventud combatiente se tiene que ejercitar y practicar todos los días del año. Nuestras condiciones de vida son impuestas de lunes a lunes 24/7 y en consecuencia nuestros intentos de cambiar las cosas tienen que ser 24/7 de lunes a lunes, con los vecinos es una instancia fraterna, compañera y solidaria entre todos nosotros, de iguales a iguales echándole pa delante, sin tener un manual perfecto, porque aquí no hay formula, aquí nos vamos a equivocar muchas veces, pero haciendo es cuando uno va acertando. Asique organizarse, juntarse y darle pa delante. Tenemos que volver a mirarnos las caras, conocernos, volver al vecino, al situarse y conversar con el vecino, decir: “cabros, hay que hacer algo, algo está pasando”. Hay que reconocernos y darle, pelear por lo que creemos justo y echarle pa delante. Más fraternidad, respeto y solidaridad, aguante.”

Colectivo Anónimo

“El día del joven combatiente es claro, está estigmatiza caleta, como que lo ven como el joven delincuente, que salen en las noches a cortar la luz o hacen barricadas. O sea la gente como que se queda, con eso, con lo que ven en la televisión, pero no ven mas allá. No ven que mucho de los compas que salen esos días también, no son solamente niños menores de edad, como ellos dicen, sino que también son trabajadores, somos nosotros mismos, son hijos, familias, estudiantes trabajadores. Muchos no solamente salen pa’ ese día, sino que también, hacen un trabajo territorial en las poblaciones, con educación, talleres populares con todo lo que se pueda entregar, entonces el día del joven combatiente no es una noche no más, si no que es todo el año es un trabajo, una pega totalmente de la autogestión, de puro puño.

Me gustaría caleta, así como salir de la U, salir a tomar a carretear        vacilar, ir a bella, pero no, como nos comprometimos netamente, con esto, no, después de las cosas que nosotros hacemos, nos venimos pa acá, trabajamos en nuestros espacios, con los niños, entonces no podí carretear, no podemos hacer esas cosas, cotidianas como muchos jóvenes hacen, si no que decimos ”puta no podemos tomar porque no podemos dar mal ejemplo a los cabros chicos”. Yo trabajo hasta las 17 hrs,  después llego a mi casa, me cambio de ropa y me vengo al tiro pa acá, a apañar a los talleres y estoy hasta la noche po, hasta la noche, lo que pueda siguiendo a los cabros, haciendo el seguimiento, y es el caso de todos también po, como que todos nos comprometemos con eso, entonces estamos de lunes a lunes trabajando. Creo que lo único que nos mantiene para seguir así es el compromiso, como las ganas de cambiar el sistema, como que los cabros, no se siga reproduciendo eso, que con suerte saquen cuarto medio, y así siguen siendo mano de obra, si no que lleguen más allá,

Igualmente creo que este día, a los vecinos, igual les choca caleta el día po, entonces cuando nosotros llegamos acá, ni siquiera nosotros llegamos hablando de política, ni como jóvenes de izquierda, si algo así como: “somos jóvenes estudiantes que queremos hacer tales cosas”,. Tampoco es que le hemos estado metiendo el bichito de la política, politizándolos, de hecho cuando hicimos la obra, les dijimos -vamos a hacer una obra de teatro que es súper buena tiene harta calidad-, y la cuestión, se las mostramos y cuando cacharon que era política muchos vecinos se pararon y se fueron, quizás es porque no hemos concientizado a los vecinos, quizás esos nos falta, el tema de concientizarlos.

El mensaje es que hay que despertar, que nos empecemos a organizar y unir como jóvenes combatientes, como jóvenes e hijos de la dictadura – somos hijos de la dictadura- todos tenemos un historial de resentimiento, como que todos vivimos el tema de la privatización de la educación, la privatización de la salud, el tema de las pensiones, lo vivimos día a día, lo vivieron nuestros padres. Entonces tenemos que empezar a despertar a concientizarnos y a organizarnos más que nada y tratar de unirnos en la lucha para tratar de cambiar el sistema. La constitución sigue vigente y muchas veces nos dice “que hablan ellos sino vivieron la dictadura”, y nopo, la vivimos todos los días, la vivimos al pagar la micro, la vivimos al ir a estudiar, al ir a comprar bienes básicos, de consumos -que son terribles caro con varios impuestos- y la cuestión es porque se nos privatizo, entonces al final, ese es el llamado verdad, como a organizarnos y a despertar.”