Cuba congelada en el tiempo

Un país congelado en el tiempo se revela en su capital, La Habana resiste el deterioro tras 57 años de Revolución y al bloqueo económico que le impuso Estados Unidos en 1962, tres años después de que entrara victorioso el “Ejército Rebelde”, encabezado por Fidel y Camilo en La Habana y el Che en Santa Clara; y un año después de la aplastante derrota del ejército mercenario financiado por EEUU en Playa Girón, conocida también como “Bahía Cochinos”.

Un país que sufre su independencia, que resiste al colonialismo a costa del aguante de todos sus habitantes, porque no sólo el bloqueo internacional les afecta, sino, también como ellos le llaman, sufren el “bloqueo interno”, producto de una escasa industrialización y una casi nula actividad agrícola generada por el control estatal y la inevitable migración de la mano de obra capacitada, problema grave que actualmente vive su tercera gran crisis, con una emigración de mas de ocho mil cubanos a distintas partes del mundo durante el 2015 (la primera sería tras el triunfo de la revolución y la segunda en los 90′ tras el “Periodo Especial”). Además de una dictadura que tras 57 años a perdido su carácter “revolucionario”, ya que tras la caída de la Unión Soviética y el fatal “Periodo Especial”, se aferra en el poder recordando glorias pasadas que poco se reflejan en el presente, con falta de líderes ademas de Fidel y su hermano Raúl, con una pequeña cantidad de jóvenes interesados en estudiar, una disminución de los productos repartidos en la “canasta básica” debido a la escasez de alimentos (derecho al que pueden acceder los cubanos donde se suministra productos básicos a cada familia a traves de una tarjeta), con dos tipos de monedas que separa notoriamente a la población en dos clases sociales (el CUC para extranjeros y el CUP para cubanos) y con sueldos bajísimos comparados con los precios de los alimentos, el transporte y los electrodomésticos, que cabe decir, rara vez se pueden encontrar, al igual que los alimentos donde cada cierto tiempo se puede acceder a huevos, verduras (a precios elevadísimos) o carne de cerdo.

A pesar de esto, gran cantidad de cubanos defienden la independencia conseguida por la Revolución y se sienten agradecidos por la fuerza que han puesto en construir una Patria realmente independiente, libre de violencia interna, de delincuencia y drogadicción, que a podido resistir mil y un ataque capitalista y que a podido sostenerse simplemente a la fuerza de cada uno de sus habitantes que a través de la solidaridad y el compañerismo logran salir adelante, moralizados por el sacrificio revolucionario y por el patriotismo de su “Apóstol” José Martí, intelectual y revolucionario cubano que motivaría la primera independencia contra los Españoles, y que vaticinó el colonialismo norteamericano que arrasó Latinoamérica.
“La oportunidad que tuvieron miles de cubanos de estudiar en la universidad y acceder a una salud digna no se cambia por nada. Además de la tranquilidad de saber que de hambre no te vas a morir”, dicen, mientras lamentan que los nuevos jóvenes, dominados por el interés en el internet y en las nuevas tecnologías se nieguen a estudiar, principalmente porque se gana más dinero trabajando en el Turismo o ingeniándoselas en distintos tipos de trabajos esporádicos además del que les brinda el Estado.

Así, Cuba, una isla geográfica y política, un país congelado en el tiempo, resiste e intenta abrirse a un mundo que avanza a una velocidad vertiginosa; sin dejar de lado su independencia, sus costumbres, su religiosidad y patriotismo.