Pesca artesanal en Lebu

La Pesca Artesanal es un oficio de años. Desde los lanchones hasta las redes son hechas a mano. Cada día, en todo Chile, miles de pescadores zarpan desde pequeños puertos, adentrándose en Alta Mar para poder traer a tierra distintas variedades de peces. Hay distintos portes de lanchones, siempre depende de que animal se vaya a buscar, pero en su mayoría cuentan con una tripulación de no más de 6 pescadores entre los que hay generalmente más de un capitán para poder turnarse el timón y no sobreexigir a un solo hombre.

En la tripulación suele haber hombres de distintas regiones de Chile, ya que los pescadores viajan siguiendo el pez con el que trabajan y cada uno tiene una tarea específica siempre dependiendo de las habilidades, experiencias y formas de trabajo. Esta vez pude subirme a una lancha que iba en busca de Mantarayas. Ellos tiran una red con pesas hasta el fondo del mar y días después la van a buscar para cosechar las mantarayas pescadas. Las jornadas pueden durar un día con buen clima, o hasta más de una semana si es que surgen complicaciones.

El clima es el principal obstáculo, a veces pasan semanas de tormenta en que los pescadores no pueden trabajar, de vez en cuando algunos enfrentan al mar y no siempre vuelven, otras veces se parte con buen clima y en la mitad de la faena empeora y ahí es cuando la pericia del capitán solo puede salvarlos. También deben enfrentarse a los ataques de animales salvajes, como los lobos de mar, que atacan en grupos numerosos para comerse los pescados o mantarayas en este caso. Actualmente, la pesca artesanal se a enfrentado al creciente progreso, que no incluye oficios como este, la creciente industrialización de la pesca a aplastado esta artesanía de años y por la exagerada depredación del suelo marino y las leyes que les impiden pescar libremente, los pescadores artesanales han disminuido considerablemente, y junto a esto, las caletas se han vuelto miserables.

Desde que tuve la oportunidad de acompañar a estos 6 pescadores, cada vez que tengo un pescado frente a mi, cada vez que voy a comer algún producto marino, pienso en quienes serán los que desafiaron al mar para que ese animal llegara a mi, pienso en esos 6 hombres que con una sonrisa en el rostro se adentran en alta mar sobre un lanchón y van adonde el horizonte deja de existir bajo las olas. Somise. Lebu 2011. Chile