Secundarios un paso al frente: el año que se nos viene.

Llegamos al Liceo Experimental Manuel de Salas a conversar con Amanda-luna Cea, estudiante de cuarto año medio, feminista y vocera de la ACES (Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios) refundada hace 8 años en el fragor de los inicios del Movimiento Estudiantil. Movimiento que se a mantenido vigente y que se reestructura tras un estancamiento de 4 años durante el gobierno de Michelle Bachelet que utilizó las consignas esgrimidas el 2011 para llevar a cabo reformas que hoy se plantean como inconclusas.

Amanda nos recibe con una sonrisa para luego volver a la seriedad que la caracteriza, sabe que este año se viene complicado y es en la calle donde se enfrentarán los estudiantes secundarios con toda la arremetida mercantilista que propone el nuevo gobierno de Piñera con Gerardo Varela en educación.

Empecemos haciendo un balance de lo que ustedes han visto del 2011 hasta hoy.

El 2011 nos dejó mucha organización dentro de las comunidades educativas. La diferencia es que ahora hay nuevas generaciones que no vamos a cometer los mismos errores que se cometieron el 2011, principalmente el llevar al congreso una lucha que estaba en la calle. Sobre todo las dirigencias que hubo en ese año lo que hicieron fue usar las demandas de trampolín para entrar al congreso.

Otro análisis que se hace del 2011 es que se rompe la ilusión de que el modelo funcionaba y eso sigue siendo una fuerza semántica que se mantiene. El tema del lucro golpeó y penetró dentro.

Claro, se llevaron estas demandas políticas y soluciones a la institucionalidad. Pero desde la ACES siempre se dijo que no se podía llevar a cabo un proceso de cambio desde la institucionalidad, sino que la respuesta estaba dentro de las comunidades. Lo que ocurre hoy con el Tribunal Constitucional y el lucro no nos decepciona ni sorprende, nosotros lo dijimos en algún momento.

En relación a la captación de las demandas por parte de la institucionalidad, ¿Hubo dificultades del movimiento estudiantil para actualizarse? ¿Todavía estamos pegados en el 2011?

Se siente eso por ser la primera marcha en este segundo gobierno de Piñera que viene a instalar políticas públicas con lógicas distintas a lo que se a hablado hasta ahora, pero la articulación y la organización sigue. Desde los secundarios sabemos que la lucha no es la misma, porque entendemos que no se cometerán los mismos errores.

¿Cual es la evaluación que tienen ustedes de los últimos 4 años de Bachelet?

Como te dije antes, a nosotros nos llamaron a incidir en el congreso para las reformas y dijimos que no, nosotros vamos a seguir defendiendo los intereses del movimiento estudiantil y de los movimientos sociales en la calle. Entendemos que la lucha es constante y cotidiana, independiente que esté Chile Vamos, la Nueva Mayoría o el Frente Amplio.

Hay una contradicción interna muy interesante que ocurre entre el proyecto de la comunidad educativa y la contraposición de la institucionalización de las propuestas del movimiento estudiantil. ¿Como proponen consolidar a nivel de administración pública las comunidades educativas? ¿Darle cierta autonomía y al mismo tiempo no institucionalizarlo?

Es un proceso lento, primero se articulan las comunidades y ahí se toma la decisión en las mismas, luego dentro de las comunas, después en la región. Se va avanzando de a poco… En lo que estamos ahora es en la articulación de nuestra comunidad.

¿La institucionalidad es entonces un problema después de la articulación de las comunidades?

La institucionalidad luego de que las comunidades tengan el derecho a decidir obviamente es distinta, porque son ellas las que deciden y no un conglomerado político minoritario.

¿Cual es la mirada que tienen ustedes frente al nuevo Ministro de Educación Gerardo Varela?

Para Varela la educación es una empresa y el viene a administrarla. Lo que hace Piñera es decir que la educación es un bien de consumo y poniendo a Varela reafirma la lógica de la educación de mercado.

La propuesta de Varela entonces está clara, ¿Cual es la propuesta de ustedes?

Las comunidades son las que van a responder desde donde trabajaremos organizadamente los estudiantes secundarios. Vamos a responder en la calle y no dejaremos de estar en la calle, eso el Ministro lo sabe pero no lo dice públicamente. Vamos a responder cada vez que saquen una política pública respecto a la educación siempre desde nuestra lógica y visión, va a ser una disputa política.

¿Como caracterizarías una comunidad educativa constituida?

Es la relación cotidiana que tenemos con todo lo que constituye la comunidad educativa, profesores, estudiantes, funcionarios, apoderados. Es nuestro espacio cotidiano y como nos relacionamos con él. Por ejemplo, hace poco echaron a una profe tras una evaluación de sus propios compañeros de departamento… ¿Donde estamos nosotros en esa decisión?, a nosotros nos hace clases, tenemos un proyecto gigantesco con ella y de un día para otro dice que se va. ¿Donde está nuestra capacidad de decidir sobre esas cosas?. Por otra parte también se debería incidir en cosas mas administrativas como arreglar una cancha, la regulación de las platas… Todo eso concierne a la comunidad completa.

Ustedes han levantado más vertientes o propuestas que la clásica tríada de “educación pública, gratuita y de calidad.

En la asamblea que tuvimos el 7 de abril se vio muy latente en los compañeros de los técnicos profesionales la idea de levantar una movilización porque se vieron utilizados por el mercado de la empresa. Eso es algo muy importante dentro del petitorio, está el tema del fin de copago, fin a la subvención por asistencia, fin al lucro, fin al CAE, TNE todo el año… Además se planteó levantar una propuesta de educación no sexista ya que entendemos que dentro de las comunidades y sobre todo los últimos 2 años se a potenciado la discusión con respecto a la violencia de género y eso tiene que ver con la educación que recibimos día a día.

¿Cual es la red de articulaciones que proponen ustedes para enfrentar los demás problemas o temas que genera el modelo económico? Porque el lucro en educación se presenta de forma similar en la salud, en el trabajo.

Nosotros entendemos que los estudiantes no estamos solos, también hay trabajadoras y trabajadores que son constantemente explotados. Entonces nos surge la necesidad de articularnos con diferentes movimientos sociales, como son el movimiento No + AFP, Ni una Menos; movimientos sociales emergentes como el “Salud para todas y todos”. El tema de los inmigrantes también está en la coyuntura, sobretodo comunicacionalment. El tema con la defensa del territorio mapuche… Entendemos que es necesario la articulación con esos movimientos sociales.

Estos últimos años a salido un tema importante que es el de la institucionalización. Ustedes plantean como sentido la calle, las tomas. Similar al método del 2011. ¿Tienen pensado cambiar la estrategia o van a mantener la misma línea adaptándose a la coyuntura?

Es complejo innovar, es un proceso que se va dando con los años a partir de las discusiones que se hacen desde los liceos. Pero la lógica de la calle y la toma es distinta a la del 2011, porque nosotros no vamos a cometer los mismos errores y eso lo tenemos claro.

¿Ese error fue en algún momento haber transado para después lanzarse al parlamento y armar partido?

Exacto, llevaron un conflicto y demandas que no tenían cabida en la institución. Ese fue el error de la dirigencia estudiantil en ese entonces.

Entendiendo que el 2011 Piñera prolongó estratégicamente el conflicto para desgastar al movimiento, ¿Que harían ustedes? ¿Se mantendrían en la calle?

Paralelamente a las movilizaciones que podamos dar, entendemos que se deben ir articulando las comunidades. No es, estar en la calle y nada más, también tenemos que construir dentro de nuestros espacios y ese es uno de nuestros principales objetivos, es un proceso paralelo.

Si hiciéramos esta misma entrevista en 5 años, ¿de qué hablaríamos? ¿Cuáles serían los aciertos y errores? ¿Que nuevos temas estaríamos hablando?

Puede ser que el contexto sea distinto, puede ser que haya otro Piñera con las mismas ideas represivas que a presentado este primer mes de gobierno. Pero nuestra lógica va a seguir siendo la misma, entendemos que la derecha llegó para quedarse, es por eso que hay que posicionarse comunicacionalmente para pegarles desde ahí, para hacerles entender a la gente que también está hegemonizada por los medios de comunicación.

El movimiento estudiantil siempre ha sabido relacionarse muy bien al momento de comunicar, pero a veces es muy mal comunicado. Cuando dependen del monopolio de medios, como que el mensaje pasa por esta caja negra y queda la escoba, ¿cual era la propuesta de ustedes?

Nosotros intentamos salir en todos los medios posibles para poder incidir en la realidad nacional. También apostamos a las redes sociales como twitter, facebook, instagram. Apostamos al arte callejero… Todas las formas posibles sin dejar de lado lo más tradicional, porque es ahí donde tenemos que intentar incidir.

¿Y en 5 años?

Va a ser distinto porque tenemos a un Frente Amplio cooptando todos los movimientos sociales y adjudicándoselos cuando en realidad no son de ellos, sino de la gente que está abajo, de las bases. Por ejemplo para las elecciones tuvieron una lógica de “por y para el pueblo”, cuando en verdad utilizan al pueblo solo para llegar al poder y eso les a jugado en contra. Como por ejemplo cuando participan en las comisiones del gobierno… Siento que el Frente Amplio no va a la disputa…

¿Porqué crees que no?

Cada día pierden más apoyo ciudadano porque han demostrado estar bajo la lógica de la institucionalidad, por ejemplo ahora están participando en la comisión de seguridad, pierden el apoyo de las bases al sentir que en vez de disputar un espacio los comparten tras haber ganado utilizando los movimientos articulados por la comunidad.

¿Algo que plantee la ACES y creas importante remarcar?

Darle mucho énfasis al tema de los técnico profesionales, lo hablamos en la asamblea y creemos que se viene super potente en estos 4 años de Piñera.

¿Que propuesta tienen ustedes para la visibilización de los liceos mas periféricos?

La ACES siempre a apostado a esa pega, es importante para nosotros construir conciencia en la periferia, siempre generamos charlas y conversatorios para generar la instancia de construcción. Eso no se ha perdido, creemos que eso es una de las cosas más importantes que tiene que hacer la ACES este año.

/ Frente Fotográfico


Es el primer año de un segundo gobierno de Sebastián Piñera y esta vez viene con una propuesta más confrontacional con los movimientos sociales, revelada tras su primer mes de mandato en el que adoptó numerosas medidas que se enfrentan a los intereses del pueblo. Nos interesa detenernos en la educación y el movimiento estudiantil a vísperas de la primera marcha convocada durante este segundo período de gobierno. La locación para esta entrevista fue el Parque Almagro, escenario de las primeras marchas multitudinarias que marcarían el año 2011 como un antes y un después en el despertar de la conciencia de los jóvenes chilenos. Vemos a Pablo y Daniela en cuanto llegamos al punto de encuentro. Ambos son estudiantes secundarios del Liceo de Aplicación y pertenecen al MECEM (Movimiento Estudiantil contra la Educación Mercantil), movimiento creado el año 2017 con la intención de organizar a los estudiantes secundarios que no se sentían identificados con las organizaciones secundarias más influyentes. Los compañeros se apresuran en comenzar la entrevista, ya que luego tienen que trabajar en la creación de los lienzos que llevarán a la contramarcha que organizaron para el 19 de abril.

Empecemos haciendo un balance de lo que ustedes han visto desde el 2011 hasta hoy.

Pablo: El movimiento estudiantil estuvo representado principalmente por organizaciones sociales del mundo de la educación ligadas a la “Concertación”, actualmente “Nueva Mayoría”. Ellos levantan el referente de los estudiantes secundarios con la CONES bajo el eslogan de educación laica, gratuita y de calidad. Nosotros vemos que el año 2011 no es un año donde el movimiento estudiantil haya madurado en cuanto a organización de las masas, vemos que ahí lo que ocurrió fue una instrumentalización del movimiento estudiantil. Funcionó como un trampolín para los diputados que fueron voceros en ese momento: Giorgio Jackson, Camila Vallejo y Gabriel Boric. Y lo que vemos después, del año 2012 en adelante son solamente desorganizaciones de la masa que no se pudo subvertir. Nosotros creemos que esto ocurre porque el eslogan que ellos instalan carece de un contenido programático, es solamente un eslogan.

¿Que similitudes y diferencias ven con el 2011?

Daniela: Viene una efervescencia dentro del movimiento estudiantil, el hecho de que sea un gobierno de derecha… Es interesante.

¿Porqué sería interesante? ¿En que sentido?

Daniela: El 2011 también estaba Sebastián Piñera y se causa una contradicción entre el movimiento social y el gobierno de turno, entonces es un choque continuo.

Es distinto salir a marchar con Bachelet que con Piñera.

Pablo: Claro, eso igual lo vemos evidenciado por ejemplo en la pasividad que tuvo la CONES y la CONFECH durante el gobierno de Bachelet. Se implementaron proyectos que privatizaron aún más la educación pública a través de leyes que vinieron a fortalecer el mercado educativo, no la educación pública como tal.

Pero al mismo tiempo Bachelet asume con la campaña “gratuidad en la educación”. ¿Como leen ustedes eso? ¿Un fracaso de Bachelet? ¿Era parte de su estrategia? ¿Cómo ven estos últimos cuatro años en ese sentido?

Pablo: El movimiento estudiantil del año 2011 fue una apuesta programática y estratégica que ellos elaboraron para impulsar su plataforma con sus espacios sociales representativos y agitaron una demanda vacía y panfletaria que llega a las masas con una sensibilidad enorme para así ellos plantearse como una opción. Nosotros creemos que entre el gobierno de Piñera y Bachelet no existe abiertamente una diferencia. Entendemos que ambos son gobiernos que privatizaron la educación y que precarizaron aún más la educación pública. Hoy el panorama se configura distinto ya que ahora esos partidos viven una crisis de legitimidad tremenda, a diferencia del 2011, donde ellos se encontraban con una opción, estaban validados. Ahora plantean articular un bloque social por la educación, compuesta por el colegio de profesores, el CONFECH y la CONES.

¿Ustedes se integrarían a eso? ¿Sienten que es una plataforma válida?

Pablo: No, nosotros creemos que ellos lo que quieren hacer ahora es impulsar nuevamente lo que hicieron el 2011, pero nosotros ya aprendimos de la experiencia. Yo estaba en séptimo básico cuando viví todas las movilizaciones del 2011 y nosotros no estamos de acuerdo con sentarnos a discutir con la gente que vendió el movimiento estudiantil. Como MECEM sería una traición para nuestros principios sentarnos con ellos, generar algún acto de movilización o en su momento trazar las demandas.

¿No sienten que tienen ahí posibilidades de actuar y construir?

Pablo: No, hay cero posibilidad de disputar o de querer proponer algo. Nosotros vemos que ese es un espacio que va ligado a la captación y a los intereses ajenos de los estudiantes secundarios.

Independientemente de la seriedad que se propongan ahí, no es un tema de propuestas así como una cuestión de ideología.

Pablo: Claro, nosotros vamos por la radicalización del conflicto, vamos por la participación de las bases como protagonistas, no de las cúpulas. No creemos que haya que marchar y luego sentarse a recibir un par de migajas del gobierno de turno.

Tú hablabas de que había mucha pasividad con Bachelet y lo explicas como una estrategia para que eso pasara y así cooptar las demandas estratégicamente para eso. ¿Crees que hubo ciertas dificultades para que los estudiantes de base pudieran adaptarse a esa estrategia y lograran hacer una propuesta propia?

Daniela: Es que ellos mismos se dedicaron a matar el movimiento estudiantil al coartar ciertos espacios. Entonces el estudiante de base no quiere nada, no se siente representado y chao pa la casa.

Pablo: Claro, el estudiante prefiere quedarse en la pasividad porque resulta que los espacios de participación no son propiciados. Hoy día vemos que el encuentro nacional que tuvo la CONES fue a puertas cerradas, ahí solamente van los dirigentes que tienen una cierta tendencia política que no representa al estudiante popular. Por otra parte vemos que el carácter horizontal que trata de dar la ACES tampoco resulta porque es de carácter asambleísta no representativo. Los tiempos han cambiado y a diferencia del año 2000, donde existía solamente la FESES el carácter asambleísta funcionaba, pero hoy nos encontramos con una dispersión organizativa tremenda que solo se puede subvertir con la participación de las bases, con la organización representativa de esta.

¿Como constituirían esa “organización representativa”? ¿Como la configuran?

Pablo: Hoy vemos que muchos centro de estudiantes a nivel de la comuna de Santiago y Providencia, que son generalmente los que impulsan las movilizaciones, se encuentran en una autonomía respecto a estas dos grandes asambleas o coordinadoras. Si vamos a la periferia vemos que el estudiante se queda ahí porque no encuentra representatividad en estos espacios. Y eso nosotros vemos que hay que subvertirlo con la participación de base, que los estudiantes sean los protagonistas de sus propios procesos. Nosotros como MECEM impulsamos cuatro razones que no van con un tema reivindicativo como tal, sino, que con un eje político que es atacar los pilares fundamentales del modelo educativo que nos afecta a los estudiantes secundarios.

¿Como ven ustedes el momento de enfrentarse con instituciones que no mantienen diálogo político con los actores? Por ejemplo el tribunal constitucional que no está ni ahí si están ustedes, si está la ACES o la CONES… Porque no habla con ninguno y se entiende como a nivel de jurisdicción y filosofía.

Pablo: No es algo que nos importe a nosotros como estudiantes secundarios. El conflicto del tribunal constitucional es solamente algo político que corresponde a determinados partidos. No es una demanda que los estudiantes vean como tal, sino, que solamente eso va ahí porque podemos ver al vocero de la CONFECH que es militante del Frente Amplio, podemos ver a la vocera de la CONES que es militante de las Juventudes Comunistas; entonces no vemos que sean una mirada desde lo estudiantil, sino, que desde los partidos políticos.

Hablando ahora más específicamente de lo que se viene con Piñera y con las nuevas propuestas que a través de Varela se pretenden impulsar en educación. ¿Como entienden ustedes que se va a configurar este conflicto ya no a nivel estudiantil, sino ya más a nivel de Estado?

Pablo: Nosotros vemos que este gobierno no se diferencia mucho del anterior. A Varela lo vemos como una figura abiertamente liberal y con un discurso ideologizado, propio del concepto que tiene acerca del estado. Él dice que el estado debe interferir lo menos posible en la banca privada, que son las familias las que deben financiar lo privado. Nosotros decimos que ni el estado ni las familias deben financiar al privado, este señor lo que pretende hacer es “molestar” al estudiante secundario con sus declaraciones, va a buscar abiertamente rechazar los supuestos avances que hizo el gobierno de Bachelet, avances que para nosotros no son más que una profundización del mercado.

¿Cual es la estrategia de Piñera que ustedes ven al poner a Varela en educación?

Pablo: Es un ministro de choque más que nada, sabemos que no están dispuestos al diálogo ya que ellos vienen a privilegiar a los privados y a dejar la educación pública de lado.

En el gobierno anterior Piñera puso ministros mucho más pasivos que no se pronunciaban sobre el mercado y la relación con el estado abiertamente. Ellos eran títeres que estaban ahí para responder las críticas que les hacían. Pero Varela viene a lapidar directamente, viene a pegar el batatazo.

Hablemos de las propuestas que ustedes plantean, las proyecciones que tienen en este primer año del segundo gobierno de Piñera.

Pablo: Nosotros entendemos que es fundamental organizar y concientizar a nuestros compañeros. Entendemos que la realidad en regiones y en periferia es mucho más compleja que la que se vive en las comunas de Santiago y Providencia, es un desafío que tenemos como MECEM el organizar a la periferia, movilizarla y concientizarla. Que se movilicen o se tomen ciertos liceos emblemáticos no es un conflicto real ni de masas, es un conflicto aislado y eso es lo que ha llevado a que en la periferia no se confíe en estas organizaciones.

El otro desafío que también tenemos es que el estudiante participe de un proceso donde él pueda interpretar o decir cuáles son sus demandas, cuales son los objetivos que él espera como estudiante del movimiento estudiantil, esos espacios ya ninguna organización los propicia.

Nosotros no vamos a estar dispuestos a que nuestros compañeros sean instrumentalizados, cada vez que se llame a una marcha nosotros haremos una contramarcha, nuestro desafío es develar las contradicciones que tiene la CONES al querer plantearse como una organización que representa a los estudiantes, cuando nunca lo ha hecho.

Tú planteas la contradicción que existe entre la masa y la organización estudiantil. Dices que la masa no es parte de la organización y la organización al estructurarse deja de ser parte de la masa. ¿Como plantean ustedes no caer en esa misma contradicción?

Pablo: Nosotros creemos que esto pasa porque las organizaciones no saben cuáles son las necesidades de la masa y es por eso que esta vea que la organización no resuelve sus intereses. Como MECEM aspiramos a generar una relación más estrecha entre masa y organización porque que cuando la organización se aleja de la masa pasa a ser una cúpula y eso es lo que ha pasado estos últimos años.

¿Como se ha dado, o como ven que se dará la relación entre ustedes y universitarios?

Pablo: Entendemos que es necesario conformar un frente que luche realmente por la educación pública en conjunto con apoderados y docentes también. Pero es con los universitarios que el panorama es un poco más complejo porque dentro del sector universitario no existe una diversificación. La CONFECH aglutina todo porque está institucionalizada y las universidades solo reconocen como organismo representante de los estudiantes, entonces el poder generar una plataforma aparte de eso es un poco más complejo, se trató de hacer en su momento el SINFECH, pero fue totalmente un fracaso al no tener soporte.

¿Como caracterizarían la periferia? ¿Que es la periferia? ¿Quienes son?

Pablo: El estudiante de la periferia en el sentido amplio de la palabra es el que se encuentra en un liceo público donde las condiciones en las que estudia son precarias. La periferia está compuesta por los hijos de la clase trabajadora que son los más precarizados. Sobre el tema de los técnico profesionales no existe ninguna propuesta que los represente y ellos pertenecen al 81% de la matrícula de los liceos alejados de los emblemáticos en las comunas con mayor índice de pobreza. Ellos son los estudiantes a los cuales nosotros tenemos que llegar, estudiantes que tienen que ser conscientes de su proceso histórico.

Si hiciéramos esta misma entrevista en 5 años, ¿de qué hablaríamos? ¿Cuáles serían los aciertos y errores? ¿Que nuevos temas estaríamos hablando?

Pablo:Nosotros vemos que como vamos hasta ahora, la educación pública va directamente al fracaso y al cierre, no al fortalecimiento. Creo que en 5 años estaremos hablando de la crisis insostenible en la educación si es que no hacemos cambios radicales pronto.